La Asociación Provincial de Parálisis Cerebral (APPC), nacida en 1977 en Tarragona, es una entidad privada sin ánimo de lucro, formada en buena parte por padres o tutores de niños/as y chicos/as afectados de parálisis cerebral y otras sociales colaboradoras.
Su finalidad es el fomento de la asistencia, enseñanza, protección y recuperación de todas las personas afectadas de parálisis cerebral, imposibilitadas para la educación e integración social al ritmo y capacidad de la persona normalmente constituida.
En la actualidad la APPC cuenta con el conjunto de servicios siguientes:
LA MUNTANYETA escuela de educación especial.
GRESOL Centro Ocupacional.
TRÉVOL Residencia de Parálisis Cerebral.
Asistencia médica y social.
CLUB ESPORTIU DE PARÁLISI CEREBRAL DE TARRAGONA (CEPACET)
FUNDACIÓ LA MUNTANYETA.
La Fundación para la Promoción del Deporte Ecuestre ha establecido un convenio de colaboración para el año 2011, por el cual aporta una cantidad económica para el desarrollo del Proyecto "La hipoterapia: continuamos mejorando la calidad de vida de los chicos afectados de parálisis cerebral", en donde 23 usuarios pertenecientes a la Escuela de E.E. la Muntanyeta, el C.Ocupacional Gresol y la Residencia Trébol se beneficiarán de las sesiones impartidas, durante 10 meses. Para ello, la Asociación Provincial de Parálisi Cerebral (APPC) se encargará de la mejora de las infraestructuras del centro, para asegurar la calidad y seguridad de las clases.
La realización de la actividad de hipoterapia permite a los chicos – niños disfrutar de un tiempo de ocio, aunque realmente se trabaje para mejorar su calidad de vida.
Objetivos generales:
Mejorar la calidad de vida del chico/a – niño/a afectado de parálisis cerebral a través de actividades terapéuticas.
Objetivos específicos:
Mantener una comunicación directa con otras personas ajenas a la familia del chico afectado de parálisis cerebral.
Favorecer una comunicación más activa entre el niño/a y la familia.
Aumentar el nivel de integración social a través de la actividad de hipoterapia.
Incrementar la función terapéutica entre el caballo y la persona que realiza la actividad.
Promover la seguridad de la actividad tanto para el chico como para el profesional.
Adquirir material adaptado según las necesidades de los usuarios participantes.